Por: Jessica Campos

Muchas veces nos vemos envueltos en un torbellino de emociones frente a situaciones que solo hacen que nuestra visión se nuble y que nuestra mente deje de percibirlas como lo que son, simple emociones.

Hay dos cosas que nos están ocurriendo actualmente. Nos estamos tomando la vida muy en serio o estamos dejando que nuestra mente viaje al futuro, y se quede allí.

La vida es dinámica, sí, pero si algo le baja la velocidad a la rapidez con que queremos llegar al lugar o estado deseado es la capacidad que tenemos de confiar. Como lo dije varios posts atrás, entender y aceptar que Dios tiene un plan.

Lo llamo lugar o estado, porque muchas veces nuestra mente está tan aturdida que no sabemos si queremos movernos físicamente (lugar) o internamente (estado). Y es allí donde radica el cuidado inmenso que debemos tomar.

Si algo debemos tener claro es que nadie, absolutamente nadie puede ni debe estar al mando de las decisiones que tomamos. Es nuestro interior quien esta pidiendo ayuda, nuestra mente o tal vez nuestro corazón. Es nuestro YO quien busca ser atendido.

Por tanto, debemos mirar lentamente nuestro alrededor y dejar entrar el Amor que los nuestros están dispuestos a darnos, ese Amor traducido en palabras, gestos y a veces solo miradas. Todos son válidos, pero somos nosotros quienes debemos interpretar lo que la vida nos esta diciendo. Somos nosotros quienes debemos dar el paso inicial.

Seamos valientes y muy nobles con nosotros mismos, evitemos presiones externas que buscan confundirnos en el camino. A todo aquel que quiera que su voz sea escuchada, debemos recibirlos con gran entusiasmo y decirles con una dulzura que sólo se acompaña con un cafe en manos: ven, ponte en mis zapatos.

Toda opinión es bien recibida, toda experiencia es bien valorada, pero en nuestras páginas, nuestra firma es la única que será autorizada.

Lo anterior nos invita a decirle a la vida, adelante, presenta el siguiente capítulo en mi libro. Bienvenido lo nuevo, y al pasado un abrazo.

Que todo lo nuevo traiga consigo un extra de entusiasmo y un toque de seguridad que nos permita avanzar en esta obra que apenas comienza, aceptando todos los capítulos necesarios para hacerla mas que dinámica, real.

Respira y vive.

Por: Jessica Campos

A un día para dar fin al presente año, miramos atrás y podemos ver cómo fuimos capaces de tomar riesgos, completar metas, cerrar ciclos y controlar nuestros miedos.

A pocas horas para iniciar un nuevo año, sale a brote esa montaña rusa de emociones por querer hacer, sentir y presenciar todo aquello que incluye nuestro Plan.

Hay quienes desde el día 1 ya tienen todo organizado para inciar la nueva ruta. Hay otros que prefieren que la vida los vaya sorprendiendo momento a momento. Ambos son válidos, cada quién elige su manera de Respirar y Vivir.

Lo que sí es cierto es que ésta fecha debemos aprovecharla para prepararnos internamente, darle una pausa a nuestra mente, tomar control de esa fuerza propia que emerge desde adentro y centrar nuestros esfuerzos en esa única acción que todo cierre trae consigo: renacer.

Renacer implica caminar con más firmeza después de cada aprendizaje, alzar nuestra voz dónde por uno u otro motivo decidimos silenciarla, adicionar un poco más de hechos que palabras y lo más importante de todo generar oportunidades.

Renacer define ese segundo chance que obtenemos cuando decidimos dejar pasar el primero. Levantarnos con cabeza en alto y fijar mirada sólo en dirección a nuestro norte. Establecer metas reales donde el impulso a lograrlas haga relucir más de una sonrisa en nuestras miradas.

Renacer se refiere a darle protagonismo a nuestro Yo, ir trabajando a nuestro paso, sin prisa y sin mirar al lado, dejando sólo visible todo aquello que hemos ido preparando para compartir con el entorno.

Que este nuevo año sea un camino lleno de metas, que se vaya alumbrando con cada éxito logrado, que invite a todo aquel que vaya cruzando a ser parte de nuestra propuesta y que cada día vayamos aprendiendo a vivir más desde el Amor.

Feliz cierre del año 2018 y bienvenido 2019. Un fuerte ¡Hurray! para ambos.

Respira y Vive

Es hora de equilibrar

 Por: Jessica Campos

Existen varios planos que sumados forman un todo llamado Yo. De su buen funcionamiento, se obtienen los mejores resultados. Y de la sincronía entre ellos, podemos lograr lo que llamamos equilibrio.

Para Google, la palabra equilibrio, parece ser de gran importancia, porque con solo escribir su nombre, te da a escoger en menos de un segundo, una docena de definiciones. Les muestro mi favorita, “Relación entre dos o más cosas que permite que ninguna de ellas prevalezca sobre las otras”. Prevalezca, he aquí lo que yo llamo nuestro error común. Como les expresé en el párrafo previo, es un conjunto de planos. Al prevalecer alguno de ellos, más del tiempo determinado, hace que nuestro equilibrio sufra una inclinación un poco más considerable que la de la Torre de Pisa.

En el post anterior Los que estamos, hablaba sobre los propósitos de año nuevo, y con 15 días recorridos hasta ahora, les confieso que aún no he puesto en marcha a los llamados retadores. Bueno, Enero aún no acaba, tal vez los active en 3, 2, 1… Febrero.

Quiero dejar claro el objetivo de este post. Sumado a los propósitos de año nuevo ya definidos, la siguiente tarea para encaminarnos a recorrer nuestro Norte, es cumplir con uno de los requisitos que considero indispensable: asegurar que nuestro interior esté en equilibrio. De aquí surgirá toda fuerza, motivación e intuición, para lograr lo deseado.

Sin duda, con el paso, debemos cuidar de esas situaciones en nuestra rutina que nos hacen perder el enfoque y de esos sentimientos contrarios a la felicidad, que surgen para dejarnos lo que llamo agentes tóxicos: estrés, cansancio y des-amor. Si, esa última palabra fue separada a propósito, porque desde mi perspectiva, la palabra amor no debe ser tocada por lo negativo, incluso si nos estamos refiriendo a ella en la escritura. Continuando con la idea, al surgir estas situaciones y, para evitar los agentes que traen consigo, nuestra tarea es identificar cuándo es nuestra hora de equilibrar, y con esto, el resultado nos recompensará.

Doy la bienvenida a la palabra felicidad en esta lectura porque, obteniendo el equilibrio que necesitamos, además de permitir lograr nuestros objetivos, el sentimiento que percibimos al final es simplemente eso, felicidad.

Rafael Santandreu, en su libro, El arte de no amargarse la vida, define la felicidad de una manera que el factor equilibrio se encuentra involucrado. Y es que, al explicar su gráfico sobre las Mil fuentes de gratificación, indica que existen innumerables fuentes de bienestar, pero ninguna de ellas es absolutamente necesaria. Darle demasiado valor a una de ellas, haciéndola imprescindible, es debilitarse a uno mismo. Ese factor valor que menciona, va de la mano con el mencionado en el segundo párrafo, tiempo.

Con esto reafirmo, que darle un peso por igual a nuestros planos, es la salida. Todos son importantes, y todos merecen nuestra atención. Somos humanos, y como ello, siempre vamos en busca de un mejor bienestar. Nuestra tarea es mantener la sincronía en lo Personal, Familiar, Social, y todo ese listado que cada uno de nosotros vamos creando. Lo importante, es recordar a diario que tenemos 24 horas para ir aprendiendo a darle a cada uno su debida atención, y 365 días para lograr el efecto.

Que su inicio de año termine de arrancar con el mejor de los éxitos, hagamos de este 2017, un lienzo sin espacios en blanco.

Respira y vive.

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Por: Jessica Campos

Estoy de acuerdo con todos los comerciales que afirman la autenticidad de ésta época, sin duda alguna resume lo mejor del año. Roja, dorada, brillante, y con un característico olor a Familia. Algunos son afortunados de disfrutar unos perfectos copos de nieves, a nosotros se nos premia con una brisa fresca que hace olvidar el eterno verano. Pero puedo asegurar que todos coincidimos en ese clima caluroso que se vive, con gusto, desde dentro de cada hogar.

Desde ya estamos preparados para una espléndida, pasiva y reflexiva Navidad. Y cuando digo reflexiva, me remito al momento donde a pesar de todos los compromisos familiares, compartir con amigos y acercamientos con los nuestros, guardamos espacio para hacer una fugaz mirada a esos once meses llenos de esfuerzo, trabajo, sentimientos y metas logradas que hacen que nuestra voz interna grite a fondo un valió la pena.  Cuando digo pasiva, lo dedico a aquel silencio que dejaron los que ahora están donde los brazos no alcanzan, pero que sin duda, Facetime, Whatsapp o Snapchat nos permitirá ver sus sonrisas y más de un original Santa’s Hat.

Cada persona tiene una manera única de dar la bienvenida a la Navidad. Y cada uno escoge la mejor fecha para dar inicio a ella. En mi caso, al culminar las fiestas de Nuestra Patrona Virgen Morena, es momento perfecto para comenzarla. Hace varios años atrás me apoderé de lo que desde mi perspectiva, es símbolo único de ésta época, la decoración del árbol. Para muchos, no es la actividad más divertida, pero les confieso, con un toque de paciencia y buena música, todo fluye y se logra un buen resultado. Esto por supuesto, sin incluir los minutos de caos y tensión que ocasiona el esperar que todas las extensiones de luces se unan en esfuerzo y titilen al mismo compás.

Una vez enfocados en su decoración, hay algo que hace sentir que no exista límite en el tiempo. Es un sentimiento similar al de envolver el regalo más importante. Es un momento de práctica de Mindfulness, donde sólo los colores, su brillo y ese toque de equilibrio que existe en cada elemento colgante hacen que nuestra atención sea simplemente plena. Para aquellos que aún no se atreven, les confieso, es un momento especial.

Es curioso ver cómo a medida que se acerca ese anhelado mes, nuestro calendario va llenando cada espacio. Todos los días son válidos de celebraciones. No existe cansancio ni preocupaciones, sólo un sentimiento de alegría, risas y compartir. Y como único reto, nos proponemos a probar ese extenso listado de delicateses que entran en la categoría de No Regrets, por ser, como dije anteriormente la mejor época del año.

Hay quienes cada año siguen con intención sus rituales de Navidad. Desde una Corona de Adviento, Misas de aguinaldo, hasta un repetitivo maratón de Mi Pobre Angelito 1, 2 y 3. Admirables, únicos, pero lo más importante, momentos de unión. Con este post, voy en pro de cumplir con todas las tradiciones, realizar algunas nuevas, y mantener siempre como Norte, todo aquello que acompañe su autenticidad.

Por ahora, me despido deseándoles 31 días de Felicidad, Amor, Respeto, Risas y Momentos. Que la Navidad se sienta, desde ya.

Respira y vive

Ven a mi casa esta Navidad, Vos Veis (2008)

 

We wish you a Merry Christmas…

I agree with all the commercials this time of the year, as they say, it is an authentic red and dazzling season. Some are lucky to enjoy it with white snow flurries, in our case we are awarded with a cool breeze that helps us forget the extended summer. But something I can assure is the warm weather that is felt inside every place called home.

From this moment, we are prepared for a splendid, quiet and reflexive Christmas. When I say reflexive, I refer to the moment where beside all the holiday festivities and family moments, we always save some time to make a sneak peek through the last eleven months full of effort, work, feelings and achievements that make our inside voice holler it was worth it!. When I say quiet, is for those who are now where the arms can’t reach, but that hopefully Facetime, Whatsapp or Snapchat will show us their smiles or more that one original Santa’s Hat.

Every person has their own way to welcome Christmas. And everyone chooses the best date to begin the holiday’s celebrations. In my case, I consider that when our hometown November’s festivities end, is the perfect moment to start them. A few years ago, during my house decoration, I called for the Christmas tree, and since then, that is the task I made mine from that year on. I know for sure that for some people, this is not their favorite decorating part, but let me confess, with a bit of patience and good music, everything flows and you get the best result, a big red and shinny Christmas tree.

Every time I start to decorate my tree, I enjoy every little second; there is no limit of time. It’s like wrapping the most important present. I can even it compare it with a Mindfulness therapy, where the color, shine and every Christmas ornaments, are the only things that make my attention get focused on.

Every year when December gets near, our calendar starts filling in with holiday celebrations. It is a special time to gather with family and friends and share especial moments. There is only room for laughs, happiness and gifts, and of course, the chance to try every desert that are in the No Regrets list, just because, it’s the best time of the year. With this post, I pursue to make you remember this special season and to keep all holidays tradition alive.

I wish you 31 days of joy, love, respect and special moments. Let the 2016 Christmas season begin…

Breathe and live